Ernesto es un carismático profesor de filosofía que da clases de bachillerato en un colegio. Se acerca el mes de abril y toca empezar a explicar a Nietzsche para preparar la selectividad.
A las 12 y media de la mañana, mientras Ernesto se encuentra dando clase, la monja que dirige el colegio entra muy seria en su aula y le pide que salga un momento. Ernesto sale perplejo y se encuentra con la monja que lo espera en el pasillo. Allí le dice, con el rostro impasible, que no le explique a Nietzsche a los alumnos, a lo que el profesor se niega explicando, en primer lugar, que su labor es forjar espíritus críticos, y argumentando en segundo lugar, que el filósofo es parte de la materia que entra en selectividad y es su deber explicarlo.
