San Valentín: el amor desde la filosofía

Ilustración minimalista con la palabra “Amor” y el subtítulo “desde la filosofía” junto al búho logo de SelectividadFilosofia.com (E.V.), con un pequeño corazón decorativo

Las filósofas de las PAU / PCE reflexionan sobre el amor

El día de San Valentín, celebrado el 14 de febrero, se ha convertido culturalmente en una jornada dedicada al amor y la amistad. Su origen suele vincularse a la figura de san Valentín, asociada a tradiciones cristianas tardías y a la idea de la unión afectiva, aunque la forma actual de la celebración es el resultado de una evolución histórica y social que ha ido destacando el valor de los vínculos personales. Más allá de su dimensión comercial o festiva, esta fecha puede servir como punto de partida para reflexionar sobre cómo la filosofía ha pensado el amor, la amistad y las relaciones humanas.

En este sentido, puede considerarse una oportunidad para acercarse, de manera introductoria, a algunas perspectivas presentes en autoras relevantes del currículo de las PAU/PCE, que han analizado distintos aspectos de la vida afectiva, la convivencia y la relación con los demás desde marcos filosóficos diversos.


Hannah Arendt

En la obra de Arendt, la vida humana se caracteriza por la pluralidad, es decir, por el hecho de que los seres humanos viven siempre en relación con otros. Su reflexión no se centra en el amor como sentimiento privado, sino en las condiciones que hacen posible un mundo común, donde las personas aparecen unas ante otras mediante la palabra y la acción. La comprensión de los demás y la aceptación de la diversidad forman parte de esa convivencia política que permite sostener el espacio compartido.


Martha Nussbaum

Nussbaum ha defendido que las emociones no son meras reacciones irracionales, sino que contienen juicios de valor sobre aquello que consideramos importante. En su planteamiento, emociones como el amor, la compasión o la empatía revelan la vulnerabilidad humana y nuestra dependencia de otras personas. Por ello, tienen relevancia no solo en la vida personal, sino también en la reflexión ética y política sobre la justicia y el bien común.


María Zambrano

Zambrano propone la idea de “razón poética”, una forma de conocimiento que integra pensamiento racional, experiencia vivida y sensibilidad. Desde esta perspectiva, comprender al ser humano exige atender también a su dimensión afectiva y simbólica. Su filosofía se orienta a captar la complejidad de la vida humana sin reducirla a esquemas puramente abstractos, lo que abre espacio a una consideración más amplia de los sentimientos y de la interioridad.


Simone de Beauvoir

Desde el existencialismo, Beauvoir analizó las relaciones amorosas en relación con la libertad. En El segundo sexo, estudió cómo determinadas formas de amor pueden transformarse en dependencia y limitar la autonomía, especialmente en el caso de las mujeres. Defendió la necesidad de vínculos basados en el reconocimiento mutuo entre sujetos libres, evitando relaciones que anulen el propio proyecto vital.


Mary Wollstonecraft

En el contexto de la Ilustración, Wollstonecraft sostuvo que hombres y mujeres comparten la misma capacidad racional. Por ello, consideró que las relaciones entre ambos debían fundamentarse en la educación, el respeto y la amistad racional, y no en la subordinación femenina o en modelos de amor basados en la dependencia. Su planteamiento vincula igualdad, formación intelectual y calidad de los vínculos personales.


Hildegarda de Bingen

Hildegarda describió la realidad mediante la noción de viriditas, entendida como una fuerza vital y espiritual que anima la creación. Su visión presenta el mundo como una red de conexiones entre los seres y con lo divino, subrayando una concepción relacional de la existencia donde la vida humana se inserta en un orden más amplio. Su pensamiento se sitúa en un marco medieval simbólico-teológico, más cercano a la mística y a la cosmología cristiana que a la filosofía sistemática moderna, aunque plantea intuiciones antropológicas y relacionales de gran interés.


La filosofía también reflexiona sobre el amor

En conjunto, estas autoras muestran que la filosofía no se limita a cuestiones abstractas o exclusivamente académicas, sino que también se ocupa de pensar aspectos centrales de nuestra experiencia: las relaciones con los demás, los afectos y la manera en que nos situamos y sentimos en el mundo.

Que esta jornada sirva, al menos, como una invitación a pensar el vínculo con más atención. ♥

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