Aristóteles: El filósofo con los pies en la tierra
Ilustración: Nacho García.
Fue un discípulo brillante de Platón, aunque acabó desvinculándose de su maestro al rechazar el mundo de las ideas. Frente a la realidad «trascendente» de Platón, él defendió una visión inmanente: la esencia de las cosas no está en otro mundo, sino en las propias cosas.
Para Aristóteles, el hombre es un ser social por naturaleza: solo en la ciudad puede alcanzar la virtud y la felicidad. Por eso, su ética y su política son inseparables: no existe un bien individual que sea ajeno al bien de la comunidad.
Concepto clave: el Hilemorfismo; la realidad es una unión inseparable de materia (de qué está hecho) y forma (lo que hace que sea lo que es).
Siglo: IV a.C. (Estagira / Atenas).
Recuerda: Teleología (finalismo), Ética de la virtud.
